★★★★★ 4.9 / 5 · más de 12.400 clientas en Colombia
Tengo la pestaña corta y lo que me pasaba era que se me hacían tres puntas gruesas. Ahora se ven una por una. Y llego a la casa a las ocho y sigue igual.
Yo ya tenía la rutina: a las dos de la tarde al baño a limpiarme debajo del ojo. Llevo tres semanas y no he tenido que hacerlo ni una vez.
No es la pestañina más negra ni la más dramática del mundo, se los digo de una. Lo que sí hace es aguantar. Para el trabajo es lo que yo necesitaba.
Acá el calor y la humedad acaban con cualquier maquillaje. Es la primera que me aguanta el día completo sin dejarme la manchita negra.
Manejo dos horas diarias y con el aire acondicionado se me resecaba todo y se descascaraba. Con esta no me han caído las escamitas en el pómulo.
Probé como cinco pestañinas este año. Lo que más me gustó de esta es el cepillo: es delgadito y no carga tanto producto. Con una pasada queda, y ahí está el truco de que no se apelmace.
Pedí el 2X1 y pagué cuando el muchacho me lo entregó en la puerta. Llegaron los dos tubos. Uno lo dejé en la cartera y el otro en la casa.
Si esperan pestañas de muñeca de una sola capa, no. Con dos capas sí se nota harto el largo. Y a las diez de la noche seguía puesta, que era lo que yo quería probar.
A las dos horas se me apelmaza siempre. ¿Por qué esta no?
Porque el grumo casi nunca es culpa tuya: es producto de más. Los cepillos de cerdas gruesas depositan mucha fórmula entre pestaña y pestaña, y al secarse esa masa se une y se cuartea. El cepillo de DUFF es fino y de precisión, y la fórmula lleva microfibras en vez de pintura extra: alarga sin sumar peso. Igual, el paso 1 no te lo saltes: retira el exceso en el borde del tubo.
¿Se corre y me deja los ojos de mapache?
Es la razón por la que existe esta landing. La fórmula está pensada para aguantar la jornada completa: sudor, calor y lágrimas. Si te lo aplicas en la mañana, a las seis de la tarde lo tienes puesto igual. Eso sí, no lo repases mojado a media tarde: ahí es donde cualquier máscara se apelmaza.
Tengo las pestañas cortas y ralas. ¿Se me va a notar?
Ahí es justo donde más se ve. Las microfibras se enganchan en la punta de cada pestaña, así que suman largo donde la tuya se acaba. Con una capa te queda natural; si quieres más, aplica la segunda antes de que seque la primera.
¿Cómo me la quito?
Como cualquier máscara no resistente al agua: con agua tibia y tu limpiador de siempre, sin frotar fuerte. No hace falta arrancar ni tallar. Si te maquillaste mucho el ojo, un desmaquillante suave te lo resuelve en un pase.
¿Me va a dañar o debilitar la pestaña?
No es un tratamiento, es maquillaje, y como todo maquillaje hay que retirarlo antes de dormir. La fórmula lleva pantenol y aceite de ricino justamente para que la pestaña no quede reseca. Lo que sí daña de verdad es frotarse los ojos para sacar una máscara que se pegó.
Uso lentes de contacto y tengo el ojo sensible. ¿Puedo?
Sí. Es una fórmula sin parabenos y las fibras van adheridas a la pestaña, no sueltas: no es de las que te caen dentro del ojo a media mañana. Si eres muy sensible, prueba primero en un ojo.
¿Se me van a caer las fibras dentro del ojo?
Es la queja número uno de las máscaras de fibras y por eso te la respondemos de frente. Las microfibras van adheridas a la pestaña, no sueltas en el tubo esperando caerse. La clave está en el paso 1: si retiras el exceso en el borde, no queda fibra suelta. Y como la capa no se cuartea, tampoco te aparecen los puntitos negros bajo el ojo a media tarde.
¿Cómo sé que no me llega una réplica?
Te llega el tubo rosa fucsia sellado, con la marca DUFF impresa en el envase, no en una calcomanía. Además pagas cuando lo tienes en la mano: lo abres delante del mensajero y si no es lo que pediste, no lo recibes.
¿Y si no me gusta?
Pagas cuando lo recibes, en la puerta de tu casa. Sin tarjeta, sin adelantar un peso y con envío gratis a toda Colombia. Lo abres, lo miras, y ahí decides.